miércoles, 24 de enero de 2007

"Sus lloros son nuestras sonrisas y terminaremos a carcajada limpia"

Con esta frase celebraba De Juana Chaos el asesinato de Alberto Jiménez Becerril y de su esposa. Ya en en 1998 solicitó al director de la prisión en la que estaba encarcelado una botella de champán y un kilo de langostinos para celebrar el asesinato de Tomás Caballero.

Después de 25 asesinatos, y 3000 años de condena, hoy el fiscal general ha solicitado prisión atenuada para este individuo, lo que en la práctica podría suponer su puesta en libertad, para que cumpla en su casa el resto de la condena.