miércoles, 11 de marzo de 2009

Uno ya no quiere que el otro sea diferente

Después del resultado electoral en las Autonómicas, en Ourense algo se mueve.

Alexandre Sánchez Vidal (el alcalde 2) ha desaparecido de la vida política, supongo que para evitar que lo muevan a el.

Francisco Rodríguez (el alcalde 1) aprovecha para hablar de un gobierno sólido en el Concello. Algo que nunca existió ni existirá.

En su esfuerzo de aparentar una autoridad que no tiene, el alcalde (1) afirma que el gobierno municipal "es uno sólo", aunque "esté compuesto por dos partidos políticos" y, por ello, apuntó a la necesidad de "mejorar esa imagen de que son dos gobiernos"; 

Hasta ahora nunca había hecho el más mínimo esfuerzo por evitar la diferenciación impuesta por el BNG y hoy seguimos teniendo dos concellos, exactamente igual que antes del 1 de marzo.

La razón de todo esto es muy sencilla:
  • Al ser el alcalde del PSOE, si los dos partidos funcionan como uno solo, todos las gestiones municipales serán capitalizadas electoralmente por el partido del alcalde, con el consiguiente desgaste del BNG, que perdería apoyos en las siguientes elecciones. Véase Lugo anterior legislatura.
  • Creando dos alcaldías, que es lo que tenemos hoy, cada partido intenta rentabilizar su gestión como puede, torpedeando en todo lo posible la del compañero. Al no trabajar en equipo el resultado es peor, con lo que ambos se desgastan electoralmente. Como ha quedado comprobado. Véase Xunta.

En ambos casos quien sale perdiendo es Ourense.