viernes, 27 de noviembre de 2009

Ourense, ¿sitio distinto?

Falta poco para que se convoque el más interesante congreso provincial en años, y claro, los nervios empiezan a traicionar a muchos.

El desconocimiento de los estatutos del PP y el dar por hecho que se producirán ciertas actuaciones está llevando a miembros, incluso destacados, del Partido Popular a decir no tonterías, pero casi.

La polémica de si conviene o no, que Jose Manuel Baltar se presente, es una solemne tontería (como diría Rajoy), cualquier afiliado con las cuotas al día puede hacerlo, por lo tanto, sobra dar más explicaciones.

La decisión del Presidente de presentarse o no, es única y exclusivamente personal, y el sabrá que valoraciones hace para llegar a una u otra conclusión.

Los afiliados, compromisarios en este caso, serán los que finalmente apoyen a una candidatura u otra mediante voto secreto y con todas las garantías. El recuento puede ser controlado por cualquier afiliado que lo solicite.

Ahora también se habla mucho de integración y consenso. Para que haya integración, lógicamente tendrá que haber dos candidatos (o más), dos proyectos (o más) para que se consensúen los programas y las personas, otra cosa, que algunos ya apuntan tímidamente, es pretender jugar el partido en los despachos, dejando a los afiliados, de los que tanto se habla, sin poder ver el partido.

Los afiliados, a través de sus compromisarios son los que deben dar la victoria a uno u otro candidato, en este congreso más que en ninguno.

Las componendas y los apoyos previos a la convocatoria del congreso, los avisos y amenazas, e incluso las decisiones tomadas en despachos aquí o en Santiago son el mayor insulto a los militantes y votantes del PP