lunes, 3 de enero de 2011

y al final la culpa será del afiliado.

Cascos se va del PP con un importante cabreo, cree, y seguramente es cierto, que fueron injustos con el.
Pero también han sido injustos con su antes compañera Isabel Pérez-Espinosa, la elegida, sencillamente porque ninguno de los dos tuvo la oportunidad de demostrar que están legitimados para el puesto.

Pero, ¿quién ha sido, sin ninguna duda, tratado injustamente? el de siempre, el afiliado. Al que nadie le preguntó.

No se preocupe, que estas decisiones ya las toman por usted en la séptima planta de la sede en la calle Génova, Madrid. Y esto ya se hacía así cuando Álvarez Cascos era uno de los que las tomaba.